La inteligencia artificial ha llegado a nuestros lugares de trabajo y ahora muchos la usamos para organizar nuestros horarios, automatizar tareas rutinarias, redactar comunicaciones y mucho más.
Aunque gran parte del debate sobre la IA se ha centrado en sus aspectos negativos —como el robo de arte por parte de tecnologías generativas, la pérdida de empleos y los sesgos— es evidente que las herramientas impulsadas por IA pueden ser beneficiosas.
Sin embargo, a medida que la IA cambia la naturaleza de los trabajos y el tiempo que lleva realizarlos, también podría transformar la manera en que los trabajadores son remunerados, reporta Yahoo Finance.
El año pasado, Laura*, una profesional de relaciones públicas, aceptó un trabajo esporádico para una empresa de comunicación que se ajustaba a sus necesidades. Al recibir un pago por hora, podía organizar su tiempo alrededor de actividades como recoger a sus hijos de la escuela. Sin embargo, cuando la empresa decidió usar una IA generativa para “optimizar” su labor, sus horas disminuyeron, y con ellas, su salario.
“Los trabajadores en sectores creativos ya están perdiendo ingresos”, afirma Paul Nowak, secretario general del Congreso de Sindicatos (TUC, por sus siglas en inglés). “Las herramientas de IA que generan imágenes, texto y música dependen del trabajo creativo de las personas como material de origen. Pero este trabajo se usa sin compensación”.
“Se necesitan protecciones más fuertes para los derechos de los artistas y los trabajadores creativos, incluyendo su propiedad intelectual”.
La IA y la transformación del empleo
Es innegable que la IA puede eliminar algunas tareas tediosas que los trabajadores detestan. Sin embargo, en muchos sectores, esto llevará a una reestructuración de roles laborales.
“Esto puede brindar a los empleadores oportunidades para reducir los salarios, tal como ocurrió con la llegada del internet”, señala Nowak.
“Desde creadores de contenido digital hasta empleados de almacenes para minoristas en línea, muchos de los nuevos empleos tienen salarios y condiciones laborales más bajas en comparación con los trabajos que reemplazaron, como periodistas impresos y trabajadores de tiendas físicas”.
El impacto de la IA en los salarios depende en gran medida del tipo de empleo y la industria. Un estudio reciente de la consultora PwC encontró que los trabajos que requieren habilidades en inteligencia artificial ofrecen salarios significativamente más altos que aquellos que no las requieren.
En EE.UU., los salarios para roles relacionados con la IA eran en promedio un 25% más altos que para trabajos similares sin estos requisitos, mientras que en el Reino Unido la diferencia era del 14%. Las brechas salariales eran especialmente notables para abogados y analistas financieros.
Pero para trabajadores por hora y aquellos con turnos fijos, especialmente en industrias de baja calificación, la IA tiene el potencial de reducir sus ingresos. Los expertos advierten que una de las preocupaciones es que los empleados terminen trabajando menos horas, ya que partes de sus labores se automatizarán.
Un futuro inciertpara los creativos
Para los artistas, la situación es aún más alarmante. Un estudio económico global sugiere que en solo cuatro años, una cuarta parte de los músicos podrían ver amenazados sus ingresos debido a la música generada por IA.
Se estima que los creadores musicales perderán hasta 10.000 millones de euros en los próximos cinco años, mientras que las mismas empresas tecnológicas que desarrollan la IA musical podrían obtener alrededor de 4.000 millones de euros en ganancias.
La Dra. Erin Chao Ling, profesora asistente de IA y el futuro del trabajo en la Universidad de Surrey, advierte que los empleadores están utilizando la IA como una herramienta para reducir las horas pagadas de los trabajadores humanos, al mismo tiempo que exigen mayor productividad sin aumentar los salarios.
“Las ocupaciones con mayor exposición a la IA serán las más impactadas y podrían enfrentar la mayor disrupción”, explica.
Brechas de adopción de IA y desigualdad salarial
Las diferencias en la adopción de habilidades en IA también podrían agravar las desigualdades salariales, advierte Fabian Stephany, investigador en IA y trabajo en el Oxford Internet Institute (OII), de la Universidad de Oxford. Actualmente, existe una gran brecha de género en el uso de la IA: más de la mitad (54%) de los hombres usan herramientas como ChatGPT en el trabajo o en casa, mientras que solo el 35% de las mujeres las utilizan.
“Aquellos que no adopten estas tecnologías, o no tengan acceso fácil a ellas, corren el riesgo de perderse los beneficios en productividad y, por ende, los aumentos salariales relacionados”, explica Stephany. “De manera similar, los trabajadores jóvenes suelen adoptar estas tecnologías más rápido que los mayores. Si estas diferencias de uso persisten, podrían reforzar las desigualdades salariales existentes o incluso crear nuevas brechas según género y edad”.
¿Cómo abordar la pérdida de ingresos?
La gran pregunta es: ¿qué se puede hacer para mitigar la pérdida de ingresos debido a la IA? ¿Podrían políticas y regulaciones más estrictas ayudar a abordar este problema?
En un mundo donde la IA se está integrando rápidamente en el entorno laboral, la adaptabilidad es clave, señala Stephany.
“Un paso esencial para quienes estén preocupados por la brecha salarial derivada de la IA es enfocarse en desarrollar y perfeccionar habilidades relacionadas con esta tecnología”, explica. “Esto no significa necesariamente convertirse en un desarrollador profesional de IA. Habilidades como la ingeniería de prompts, la instrucción de chatbots y la integración efectiva de la IA en los flujos de trabajo diarios pueden mejorar la competitividad laboral”.
“Muchas plataformas de aprendizaje en línea están colaborando con universidades e industrias para ofrecer cursos especializados en IA. También existen opciones de aprendizaje autodidacta y formación en el trabajo mediante recursos gratuitos, tutoriales y foros comunitarios que permiten a las personas aprender a su propio ritmo”.
Sin embargo, la IA no es infalible: su rendimiento depende de los datos que usa, y estos a menudo contienen sesgos. Aunque es una herramienta útil, la intervención humana sigue siendo crucial en aspectos como el pensamiento crítico, la creatividad, la toma de decisiones éticas, la resolución de problemas complejos y la comprensión del contexto.
Christy Rutherford, experta en desarrollo y retención de talento, enfatiza que el valor de un trabajador no disminuye simplemente porque la IA pueda automatizar parte de su trabajo. “Nos pagan por el valor que aportamos a las organizaciones”, señala. “Si el valor de un puesto ha disminuido debido a la IA, eso no significa que el valor de la persona haya bajado. El objetivo es descubrir cómo pueden aumentar su valor dentro de la organización o en otra empresa”.
No obstante, capacitarse y mejorar habilidades solo es una solución a corto plazo si las empresas siguen cambiando las reglas del juego.




